martes, 16 de noviembre de 2010

Trastornos del sueño

Lina Parra


Trastornos del sueño

Existen dos estados en los cuales permanece o se mantiene el ser humano a lo largo de su vida; la vigilia y el sueño que es una suspensión normal de la conciencia, que en tiempo real corresponde a un tercio del transcurso de la existencia. Esta serie de estados encefálicos controlados secuencialmente de forma precisa por los núcleos del tronco del encéfalo, varían a medida que se envejece, por lo cual el sueño es más ligero y más breve en la noche y se ve cada vez más necesaria la toma de siestas en el estado de vigilia. El hecho de no dormir afecta en grado variado el juicio y el tiempo de reacción de otras funciones, puesto que esta actividad es una cualidad reparadora que conserva energía, especialmente el glucógeno que se gasta en horas de vigilia, así como reduce los niveles calóricos en el cuerpo, de acuerdo a los ciclos circadianos,  regulados especialmente por la glándula pineal y los estímulos de luz que se reciben,  logrando así la homeostasis del cuerpo. 
Así, el ciclo normal de sueño y vigilia, se da en horarios específicos al activarse distintos sistemas neurales mientras que otros se desconectan, pasando por diferentes estadios del sueño que se desarrollan en una secuencia característica que reflejan actividad sincronizada de neuronas corticales.

Existen múltiples trastornos de sueño debido a diversas causas. Sin embargo las razones más comunes por las que se presentan estos desordenes se refieren a la creciente edad y el género, presentándose en mayor medida en las mujeres. La manifestación clara es el insomnio que es la incapacidad de dormir durante el tiempo suficiente y sin hacerlo con la profundidad adecuada, sintiendo en el posterior recorrido del día agotamiento, estrés, depresión, desajustes del horario de los demás sistemas metabólicos y la respectiva alteración de los ritmos circadianos.

La apnea del sueño se debe a una interrupción de la respiración normal durante este estado de descanso, experimentándose poco sueño de ondas lentas y menos tiempo en el sueño REM, que es el más prolongado y uno de los estadios más importantes, para que lleve a cabo la función de conservación de energía. Como consecuencia, se altera el funcionamiento normal de ciertos órganos, es decir, la respiración no se hace más lenta como debería ser, el tono muscular no disminuye porque no se reducen los suficiente las eferencias de los circuitos del tronco del encéfalo que regulan las ordenes hacia los diferentes músculos y en caso de problemas asociados como la obesidad, la faringe tiende a obstruirse a medida que se intentan relajar los músculos durante el ciclo normal de respiración y se pierde la entrada sustancia de oxigeno de la misma forma que se aumentan las concentraciones de dióxido de carbono; se produce entonces por procesos reflejo la inspiración, que tiende a desviar el sueño a un estado de vigilia.[1] Como tratamientos se recomiendan continuamente una serie de herramientas medicas que tienen como objetivo facilitar la respiración, despejando la vía aérea lo mayor posible, por medio de aparatos como el CPAP[2], algunas intervenciones quirúrgicas y recomendaciones como disminución de peso, adecuada posición decúbito supino al dormir y disminución de consumo de alcohol, cigarrillos y sedantes.

Otros desordenes del sueño como  el síndrome de las piernas inquietas se ha descrito como un trastorno poco común presentado igualmente en una edad avanzada caracterizado por una sensación desagradable de pinchazos y hormigueos con una necesidad de mover las extremidades o de tocar superficies frías durante la noche y en el estado de sueño para que cese la molestia. [3]Se atribuyen sus causas al área genética o al consumo de ciertos fármacos que tienen como contraindicación este desorden neurológico que se puede convertir en un motivo importante de desgaste, desesperación, inseguridad y frustración en el paciente que lo padece, por la imposibilidad de manejar adecuadamente sus movimientos de manera coordinada, sobre todo en el sueño. Estas manifestaciones periódicas son tratadas en la mayoría de los casos con agonistas dopaminergicos o con suplementos de hierro.[4]

En conclusión, los trastornos del sueño como los enunciados anteriormente, constituyen uno de los temas más relevantes en la actualidad, ya que presentan gran incidencia en los pacientes de edad avanzada y muchas veces es la causa primera de problemas clínicos y patológicos adversos directamente relacionados con la dificultad de conseguir un descanso optimo; se alteran de esta manera los horarios biológicos, el respectivo funcionamiento molecular de cada tejido y el metabolismo celular[5]. Por otra parte se debilita de manera importante los procesos neurológicos, lo que conduce a ciertas  conductas y al deterioro neuronal en general. En cuanto al rol social que desempeña una persona mayor, la depresión, el estrés y la inseguridad que causan estos trastornos no permiten el buen desenvolvimiento de esta en la sociedad, lo que muchas veces explica su comportamiento. La ciencia médica podría instar a instituciones y profesionales, que lleven a cabo investigaciones especializadas de los posibles tratamientos eficaces que contrarresten estos problemas tan comunes en la tercera edad.
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[1] Yaggi HKStrohl KP. Adult obstructive sleep apnea/hypopnea syndrome: definitions, risk factors, and pathogenesis. Division of Pulmonary and Critical Care Medicine, Yale University School of Medicine: Clin Chest Med. 2010 Jun;31(2):179-86.

[2] Continous positive airway pressure. Velayos, J.L. medicina del sueño: enfoque multidisciplinario. editorial medica Panamericana. Buenos Aires-Madrid. 2009.  259 p
[3] Natarajan R. Review of periodic limb movement and restless leg syndrome. J Postgrad Med 2010; 56:157-62. En http://www.jpgmonline.com/text.asp?2010/56/2/157/65284

[4] Ropinirol, ,pramipexol, levodopa, carbidopa.  IBIDEM
[5] Symvoulakis E, Anyfantakis D,   Lionis C. Restless legs syndrome: literature review Sao Paulo Med. J. vol.128 no.3 São Paulo May 2010

BIBLIOGRAFIA
Velayos, J.L. medicina del sueño: enfoque multidisciplinario. Editorial medica Panamericana. Buenos Aires-Madrid. 2009.  259 p
Yaggi HKStrohl KP. Adult obstructive sleep apnea/hypopnea syndrome: definitions, risk factors, and pathogenesis. Division of Pulmonary and Critical Care Medicine, Yale University School of Medicine: Clin Chest Med. 2010 Jun;31(2):179-86.

Natarajan R. Review of periodic limb movement and restless leg syndrome. J Postgrad Med 2010; 56:157-62. En http://www.jpgmonline.com/text.asp?2010/56/2/157/65284

Symvoulakis E, Anyfantakis D,   Lionis C. Restless legs syndrome: literature review Sao Paulo Med. J. vol.128 no.3 São Paulo May 2010

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