domingo, 30 de mayo de 2010

Narcocultura-narcocorridos. "Cultura" que trae consigo la degradación de la mujer.

El narcotráfico ha traspasado los límites de un problema sociopolítico y ahora gracias a los medios es toda una cultura, la cual como tal no solo trae consigo dicho problema sino a su vez la degradación de la mujer.
Es sorprendente como cierto grupo de personas despreciables que se han encargado de llenar al país de miseria , lo han difamado y han traído consigo problemas de orden político se hayan convertido ahora en el “tema boom” del momento para la realización de producciones de tipo cinematográfico y televisivo conllevando ahora a toda una ola de aceptación y adaptación de la estética y los valores de estos pintorescos personajes del narcotráfico.
El termino Narcocultura involucra la estética de los narcotraficantes, sus relaciones con el medio, la arquitectura de sus vivencias, sus preceptos de vida, religión e incluso el aspecto moral, de esta forma, estas características son entendidas como parte de una cultura, definida claramente por el diccionario como “El nombre común para designar todos los tipos de conducta socialmente adquiridos y que se trasmiten con igual carácter por medio de símbolos”.
El narcotráfico como cultura, no es nuevo para los realizadores de historias, de hecho en la literatura y en la música existe hace ya un buen tiempo, por ejemplo, “el narcocorrido” considerado como el comienzo de todo este boom “narcocultural” . Los corridos mexicanos, o narcocorridos son un derivado de la música norteña, donde las letras hablan de las historias de los capos del narcotráfico, sus problemas, pesares y añoranzas, estas canciones acercaron al oyente a los narcos de una forma sensible e incluso de identificación.
Así mismo como las letras de estas canciones hablan de la posesión del dinero y la droga, hablan de sus mujeres como un objeto mas que les pertenece. Siempre se ha visto que los hombres son los capos, los narcotraficantes, los que tienen voz y voto respecto a las drogas; no es que sea de pronto bien visto que una mujer este al frente de un cartel, pero podemos ver lo machista que continua siendo la sociedad en tantos aspectos sociales, políticos y hasta culturales. Esto viene del análisis que le hacen los televidentes a las novelas presentadas últimamente que imitan estas “culturas” como por ejemplo El Cartel de los Sapos, El Capo y las Muñecas de la Mafia.
Colombia, un país en el que hace falta educación y culturización, con tantos problemas relacionados con narcotráfico, capturas, mujeres con historias impresionantes, se decide hacer de todo esto parte de uno de los medios más influyentes en el pueblo, la televisión. Estas tramas cargadas de una gran potencia narrativa por todas las aventuras y peripecias ajenas a nuestra cotidianidad, se robaban la atención de los televidentes, haciéndolas increíblemente rentables para los trabajadores e inversionistas del medio audiovisual, además la música entra a jugar un papel importante tanto por las letras como por las melodías características.
La mujer en este tipo de culturas es vista como mercancía. La identidad femenina de la época es construida a partir de imágenes estereotipadas que saturan los distintos ámbitos de la cultura, el espectador identifica, imita o se reconoce en las imágenes pues pertenecen al imaginario construido por su propia experiencia. Debido a que al espectador se le son presentadas una gran variedad de imágenes sobre la mujer , la noción de la feminidad se singulariza desestabilizando la autoridad para establecerla, siendo así vulnerable a los modelos que presenta el medio. La feminidad es entonces definida por las imágenes e imitada por las mujeres que construyen su imagen frente al espejo. Como las mujeres no tienen la suficiente voz para ser capos y por lo tanto interpretar narcocorridos, entonces la feminidad no se refiere en este ámbito a lo que ellas decidan ser sino al estereotipo que se les interpone en la sociedad. El papel que juegan ellas dentro de la música representante de esta cultura no es el mismo que los hombres tienen como lo sabemos. Anteriormente mencionaba que las mujeres eran como trofeos para estos hombres lo cual vemos perfectamente ilustrado en los narcocorridos, una mujer para ellos es una mercancía y el que más dinero proveniente del narcotráfico y mujeres tenga es el personaje más “heroico” por asi decirlo dentro de una sociedad dirigida solo por estereotipos porque a esto no se le podría llamar forma de vida.
“Ramón tenía una linda esposa
con ojos color de cuelo
cuerpazo de tentación
un monumento perfecto
ella estaba enamorada
totalmente de su dueño”
[Los huracanes del norte]

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1. OROZCO, Rafael. Ensayo Narcocultura blogspot “EL Balcón Vacío”.
2. WILLIAMSON, Judith. A Piece Of The Action: Images of 'Woman' in the Photography of Cindy Sherman'(1983/1986).” In Cindy Sherman. Ed. Johanna Burton. Massachusetts: Massachusetts Institute of Technology, 2006. 39-52. Print.

2 comentarios:

  1. Y lo peor de todo...es que las mujeres seguimos aceptando que se nos trate como objetos. Ninguna actríz de estas producciones alza su voz de protesta...claro...es necesario cuidar el trabajo...Por esto, los que tenemos una mirada crítica a los medios de comunicación podríamos pronunciarnos o analizar estos contenidos en contextos académicos para empezar a cambiar esta "cultura". Laura Rodríguez Duque

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  2. la televison en colombia es muy poco educativa y critica; como bien se describe en este ensayo las mujeres son tomadas como un objeto o un trofeo. Es cierto tambien que esta cultara a la que nos referimos esta basada un luchas interminable, drogas, prostitucion, trafico de armas;que son una realida en nuestro país y que de alguna forma estos programas digamos que hacen que nos pongamos un poco en los zapatos de estas personas y de la gente que se ha visto afectada por estos personajes.
    Laura García Hernández

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