La memoria hace parte de las funciones cerebrales superiores, por eso es considerada primordial para la vida. La memoria es un proceso complejo y fundamental, ya que ésta comprende todos nuestros recuerdos, la historia de la vida y por ende nuestra identidad; nos permite reconocer a las personas, lugares y objetos antes vistos, nos ubica en el tiempo, y es indispensable para que ocurra el aprendizaje. (Pinel, J. 2007) La memoria a largo plazo contiene toda la información que hemos acumulado a lo largo de nuestra vida, es la base de datos donde se encuentran todas nuestras vivencias, conceptos y conocimientos entre otros. (Ballesteros, S. 1999)
Científicos holandeses realizaron una investigación con una pastilla de uso común, utilizada para el tratamiento de la presión arterial: propranolol. Descubrieron que este fármaco puede tener la capacidad de borrar recuerdos desagradables en las personas, proponiendo que esta seria una buena forma para sobrellevar algunos trastornos psicológicos como fobias y ansiedad. “El propranolol actúa sobre los receptores beta-adrenérgicos de la amígdala durante el procesamiento de información emocional. Es posible que interrumpa la síntesis de proteínas de la memoria amigdalar del miedo, provocando la alteración de ese recuerdo". (Martos, 2009)
La ciencia descubrió que durante la formación de un recuerdo era posible actuar sobre éste y hacerlo desaparecer; este proceso se llama reconsolidación. “Cada vez que se evoca una determinada memoria, esta puede ser modificada”. Con respecto al mecanismo para emplear el fármaco, el propranolol se debe administrar antes de la evocación del recuerdo; al realizar esta acción, se interrumpe la reconsolidación de la memoria y los recuerdos quedan en el olvido, sin posibilidad alguna de recuperarlos. (Martos, 2009)
Pienso que el propranolol puede ser un arma de doble filo porque en contravía de todos sus beneficios, causa la pérdida del aprendizaje por experiencia y olvido, sucesos fundamentales para el desarrollo humano. Por otra parte, si consideramos la idea que el avance tecnológico manipule el desarrollo y la evolución de una especie como la humana, estaríamos aceptando que un fármaco tenga dominio sobre nuestras acciones; por lo tanto nuestras vidas estarían ligadas inevitablemente a dichos dispositivos, sin opción de decidir nuestras acciones con libertad y responsabilidad.
Bibliografía
Pinel, J. (2007). Biopsicología. Sexta edición. Madrid: Pearson Educación.
Ballesteros, S. (1999): Memoria Humana: Investigación y teoría. Psicothema, 11, 705-723.
Martos, C. (2009). Un fármaco que borra los malos recuerdos. Neurociencia.
por: Carolina Arango Carrizosa
ResponderEliminarEn el texto expuesto se observa una excelente argumentación con buena ortografía y puntuación. Responde a las interrogantes de su tesis por lo buen estructurado de sus párrafos. Tiene buen entendimiento la lectura ya que a pesar de ser un texto científico se utilizan palabras coloquiales y fáciles de entender. Por último me pareció súper interesante el párrafo ya que te deja la puerta abierta a seguir descubriendo remedios para ciertas patologías y enfermedades.
ResponderEliminarcomentó: lorena fernández
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con Lorena. Logras desarrollar adecuadamente tus argumentos e involucras efectivamente las referencias en el texto.Tu tema se relaciona con otros de bioética que han publicado tus compañeros Rafael, Melissa y Santiago. Laura Rodríguez Duque
ResponderEliminarPienso además que la memoria y la capacidad de recordar es la que determina nuestro presente y nuestro futuro. Gracias a los recuerdos que tenemos tomamos decisiones ahora que afectan nuestro porvenir. Así que... que sería del ser humano sin su capacidad para evocar recuerdos???
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