A pesar de que en el mundo existen diferentes formas de expresión, la música es la única conocida que tiene la capacidad de integrar a toda una comunidad a pesar de sus diferencias, esto gracias a que la música tiene propiedades como el lenguaje, lo que le permite llegar a la gente con mayor facilidad y un aspecto cultural, lo que hace que la gente se relacione con sus liricas y se sienta identificado con lo que escucha.
De acuerdo con estudios realizados por el Dr. Stefan Kölsch, neurocientífico del Instituto Max-Planck de Alemania, el ser humano, es musical por excelencia. Al terminar su estudio en Dr. Stefan Kölsch y su equipo, llegaron a la conclusión de que el cerebro del ser humano ha desarrollado una gran afinidad recibir y producir música, independientemente de si el individuo tiene o no una formación musical. “Vemos en nuestros experimentos que la gente, que a sí misma se considera muy poco musical y que nunca ha tocado un instrumento, es capaz de procesar la información musical que le presentamos de forma muy precisa y con gran exactitud”. Si miramos un poco hacia atrás, podemos ver que la música siempre ha sido parte de la historia de la humanidad, ya sea haciendo alusión a rituales, expresiones artísticas o expresiones emocionales. Cada cultura, alrededor del globo, tiene su propia forma de “expresión musical”, ya que cada una habla de sus triunfos, derrotas, vivencias y creencias, pero esto no es un impedimento para que personas de otras culturas no se sientan relacionadas con los temas de las canciones. Es aquí en donde se comienza a evidenciar la influencia que tiene la música en las personas.
El fenómeno de las “sub culturas urbanas”, son un perfecto ejemplo del gran alcance que tiene la música al ser escuchada por ciertos tipos de individuos. Esto tiene más fuerza en la adolescencia, que es la etapa en la cual se está formando el carácter para la adultez. Lo que sucede, es que el joven, siente la necesidad de pertenecer a un grupo de personas y no sentirse rechazado o “diferente”, por lo que adopta las conductas propias que con lleva escuchar cierto tipo de música, lo que puede influenciar en las actitudes del individuo.
Un estudio realizado en 2003 por, Rentfrow y Gosling oublicaron en la revista Journal of Personality and Social Psychology, “El do-re-mi de la vida cotidiana: la estructura y los correlatos de la personalidad de las preferencias musicales”, muestra un estudio realizado con 3500 personas con las cuales se llega a la conclusión de que existe 4 grupos de personalidades y cada una de ellas está relacionada con un tipo de música especifica.
Los grupos están divididos de la siguiente forma:
• Reflexiva y Compleja: Individuos abiertos a nuevas experiencias, inteligentes, progresistas y no muy dados a actividades atléticas Jazz, Blues, Folk y música Clásica
• Rebelde e Intensa: Individuos igualmente abiertos a nuevas experiencias, dispuesto a correr riesgos y activos físicamente Alternativa, Rock y Heavy Metal
• Optimista y Convencional: Individuos alegres, extrovertidos , responsables, dispuesto a ayudar a los demás , físicamente activos y convencionales Pop, Country, Bandas Sonoras y música Religiosa
• Energica y Ritmica: Individuos desenvueltos, habladores, llenos de energía, comprensivos, y que evitan posiciones conservadoras Rap, Hip Hop, Soul/Funk y Electronica / Dance
El hecho de tener características de un grupo o de otro, no determina el tipo de personalidad y no necesariamente coincide con los gustos musicales del individuo. Por eso es importante escoger el tipo de música con el que la persona se siente identificada y no dejar que esta afecte su juicio y su forma de actuar.
De acuerdo con estudios realizados por el Dr. Stefan Kölsch, neurocientífico del Instituto Max-Planck de Alemania, el ser humano, es musical por excelencia. Al terminar su estudio en Dr. Stefan Kölsch y su equipo, llegaron a la conclusión de que el cerebro del ser humano ha desarrollado una gran afinidad recibir y producir música, independientemente de si el individuo tiene o no una formación musical. “Vemos en nuestros experimentos que la gente, que a sí misma se considera muy poco musical y que nunca ha tocado un instrumento, es capaz de procesar la información musical que le presentamos de forma muy precisa y con gran exactitud”. Si miramos un poco hacia atrás, podemos ver que la música siempre ha sido parte de la historia de la humanidad, ya sea haciendo alusión a rituales, expresiones artísticas o expresiones emocionales. Cada cultura, alrededor del globo, tiene su propia forma de “expresión musical”, ya que cada una habla de sus triunfos, derrotas, vivencias y creencias, pero esto no es un impedimento para que personas de otras culturas no se sientan relacionadas con los temas de las canciones. Es aquí en donde se comienza a evidenciar la influencia que tiene la música en las personas.
El fenómeno de las “sub culturas urbanas”, son un perfecto ejemplo del gran alcance que tiene la música al ser escuchada por ciertos tipos de individuos. Esto tiene más fuerza en la adolescencia, que es la etapa en la cual se está formando el carácter para la adultez. Lo que sucede, es que el joven, siente la necesidad de pertenecer a un grupo de personas y no sentirse rechazado o “diferente”, por lo que adopta las conductas propias que con lleva escuchar cierto tipo de música, lo que puede influenciar en las actitudes del individuo.
Un estudio realizado en 2003 por, Rentfrow y Gosling oublicaron en la revista Journal of Personality and Social Psychology, “El do-re-mi de la vida cotidiana: la estructura y los correlatos de la personalidad de las preferencias musicales”, muestra un estudio realizado con 3500 personas con las cuales se llega a la conclusión de que existe 4 grupos de personalidades y cada una de ellas está relacionada con un tipo de música especifica.
Los grupos están divididos de la siguiente forma:
• Reflexiva y Compleja: Individuos abiertos a nuevas experiencias, inteligentes, progresistas y no muy dados a actividades atléticas Jazz, Blues, Folk y música Clásica
• Rebelde e Intensa: Individuos igualmente abiertos a nuevas experiencias, dispuesto a correr riesgos y activos físicamente Alternativa, Rock y Heavy Metal
• Optimista y Convencional: Individuos alegres, extrovertidos , responsables, dispuesto a ayudar a los demás , físicamente activos y convencionales Pop, Country, Bandas Sonoras y música Religiosa
• Energica y Ritmica: Individuos desenvueltos, habladores, llenos de energía, comprensivos, y que evitan posiciones conservadoras Rap, Hip Hop, Soul/Funk y Electronica / Dance
El hecho de tener características de un grupo o de otro, no determina el tipo de personalidad y no necesariamente coincide con los gustos musicales del individuo. Por eso es importante escoger el tipo de música con el que la persona se siente identificada y no dejar que esta afecte su juicio y su forma de actuar.
[1] Stefan Kölsch.(2004). Instituto Max-Planck. Alemania. Disponible en: http://www.ome-aen.org/2005_10_02_insoliteces.html
[2] Rentfrow et Gosling. (2003). El do-re-mi de la vida cotidiana: la estructura y los correlatos de la personalidad de las preferencias musicales”. Disponible en: http://www.ome-aen.org/2005_10_02_insoliteces.html
hola lina!
ResponderEliminarla musica es en sí como tu lo dices en tu texto una forma de expresion y de liberacion, una manera en la que los individuos ademas de sentirnos identficados con su ritmo y sus letras, nos alejamos de todos aquellos problemas que nos afectan en nuestra vida diurna.
a su vez, este medio artistico no proporciona una forma diferente de comunicacion y de conociemento de distintas culturas en el globo terraqueo,brindadndonos una importantisima oporunidad de relacion con los projimos de una forma sana y sobretodo divertida.
por lo tanto, me parece lina que hiciste un gran trabajo al tener en cuenta este tema, que nos aparta un poco del rigor de la rutina y nos acerca a n estado de felicidad y relajacion.
de: diana paola cerinza
Excelente comentario Diana. Con respecto a tu texto Lina, puedo afirmar que es agradable de leer y muy claro. Me parece que le pudiste haber dado mas fuerza a tu conclusión. Laura Rodríguez Duque
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