POR: DIANA K. SANABRIA HERNÁNDEZ
La vida de todo ser humano comienza en el vientre de su madre y desde aquel entorno comienza su dependencia de afecto, seguridad, protección y cuidado. A través de los años continúa esta influencia, convirtiéndose la familia, amigos y compañeros, participantes continuos en la estabilidad emocional de un individuo; así como otros factores como el entorno laboral y/o escolar, y la seguridad económica-social.
De esta forma, es importante resaltar la importancia del ambiente familiar en el correcto desenvolvimiento de cada persona, ya que desde el nacimiento todo niño nace inseguro y requiere de un tercero que cuide de su alimentación, aseo y educación, aspectos que serán determinantes para asegurar un correcto desarrollo físico e intelectual.
Por otra parte, la ayuda prestada por la familia será necesaria para el perfeccionar el desarrollo de la estabilidad mental y emocional del niño, ya que a partir del ejemplo brindado por sus mayores, se comenzará a desenvolver la voluntad, la autonomía y la autoestima de la persona; por lo cual, quienes son privados de un correcto ambiente familiar durante su crecimiento, se convierten en adultos con falencias sociales, psicológicas, afectivas y intelectuales.
En el entorno social, los padres cumplen un papel esencial, ya que la influencia de su presencia es imprescindible para que cada individuo se descubra a sí mismo, se aprenda a valorar y pueda proyectar esto a los que lo rodean. De esta manera, el éxito social de una persona está seriamente marcado por las enseñanzas mencionadas, y esto en gran medida determina la posibilidad de formar un hogar a futuro, de crear amistades y ser aceptados por la sociedad.
Otros factores como la economía, pueden intervenir en el estado emocional de una persona ya que (si bien no lo determinan en su totalidad) si puede llegar agregar o restar estabilidad, pues el contar con condiciones monetarias cómodas, asegura el mantenimiento de un entorno mucho más saludable.
Así pues, se puede afirmar que la protección, la aceptación, la autoestima y el afecto son aspectos que se encuentran seriamente ligados con el entorno familiar, y que todos estos influyen seriamente en el triunfo personal, laboral y social de las personas, así como en su capacidad de superación y mejoramiento continuo.
BIBLIOGRAFIA:
* Educar en Familia. Consultado mayo 2010. Disponible en: URL: http://comunidadecana.iespana.es/en%20familia.htm
* Personalidad y Salud. Consultado mayo 2010. Disponible en: URL: http://perso.wanadoo.e s/aniorte_nic/apunt_psicolog_salud_5.htm
M. Mercè conangla i jaume soler.
* El equilibrio emocional. Consultado mayo 2010.Disponible en:URL: http://www.fundacioambit.org/Publicacions/Articulos/ Ecologia%20 emocional/Castellano/El%20equilibrio%20emocional.pdf
domingo, 30 de mayo de 2010
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Y aún los adultos necesitamos algo de estabilidad emocional; si no la logramos, nuestros desempeños comienzan a verse afectados. La invitación entonces es...buscar afecto...ofrecer afecto y dejarse afectar positivamente por el cariño de quienes nos rodean. Laura Rodríguez Duque
ResponderEliminarEstoy totalmente de acuerdo con la tesis y las argumentaciones que das en tu texto, en mi opinión, considero que somos muy afortunados los que tenemos un buen entorno familiar, porque de ese entorno se desprende la calidad de persona, de amigo, de profesional, ciudadano y de ser humano que puede llegar a ser un individuo; por otro lado miro con tristeza los hogares en los cuales los valores no son inculcados y la violencia y el maltrato son el pan de cada día, entonces ya entenderemos porque en nuestro país, cada vez hay mas violencia, mas corrupción, mas inseguridad, etc… Definitivamente la verdadera educación inicia en el hogar y uno es lo que la familia le enseñó. Santiago Caicedo M.
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