Laura Ximena García Hernández
Universidad del Rosario
Lectoescritura
El autismo es un trastorno neurológico; en el cual encontramos un gran número de alteraciones conductuales. Se presenta de 1 a 2 casos por cada 1000 personas (1). Producida por múltiples cusas y una de la que más se ha estudiado es la causa genética; las alteraciones morfológicas no están bien establecidas; sin embargo, se ha relacionado el hemisferio frontal, el cerebelo y estructuras límbicas. Estas personas presentan una sociabilidad alterada, alteraciones en la comunicación y lenguaje; es frecuente el aplanamiento afectivo y la incapacidad de comprender los sentimientos de otras personas. Es importante resaltar que no necesariamente se tienen que presentar todas las alteraciones y que la usencia de alguna de estas no descarta este diagnostico.
Su origen no está bien establecido; de todas formas se han declarado algunas hipótesis; entre las más importantes están : la esclerosis tuberosa, rubéola intrauterino, Síndrome X frágil, Síndrome, de Cornelia de Lange, Síndrome de Angelman, encefalitis por herpes simple, fenilcetonuria, y el consumo de fármacos durante el embarazo (2). En diagnóstico de autismo se realiza con base a la clínica, es decir a los síntomas y signos expresados o descubiertos durante el transcurso del estudio; no se ha podido demostrar ningún marcador biológico específico que ayude a establecer o precisar el diagnostico. Es fundamental que niños con retardo del desarrollo, y más aun los que padecen retardo en el desarrollo social y de lenguaje, sean revisados por un médico especialista para establecer rápida y precozmente la causa de estas deficiencias.
Es necesario realizar campañas de concientización, en donde los padres tomen conciencia de la importancia que tiene la consulta médica y más aun en el caso de la pediatría; ya que la identificación temprana de diferentes afecciones mejora la calidad de vida de los pacientes, e incluso puede influir de forma determinante en la supervivencia de los infantes. Para el caso del autismo una terapia temprana está relacionada con la creación de vías neurales alternas que permiten la mejora conductual. Entonces ¿Por qué se esperan tanto para asistir al médico, y empezar un tratamiento? .Esto podría deberse a una falta de información por parte de los padres; entre otras explicaciones también encontramos: la carencia de un sistema de salud, la falta de dinero que impide que se lleven a cabo las terapias y se dé inicio al tratamiento farmacológico, etc.
Hasta este momento no se ha establecido un tratamiento concluyente; y tampoco hay una cura definitiva (3), actualmente se han realizado investigaciones con relación a dietas que al parecer mejoran la sintomatología, al igual que los tratamientos farmacológicos (están encaminados al tratamiento sintomático y no causal). Se ha demostrado mediante datos estadísticos y de caso control que pacientes mejoran de forma importante, e incluso pueden llevar vidas relativamente normales, alcanzando en algunos casos la educación superior, esto gracias al trabajo conjunto entre médicos, psicólogos y terapeutas. Para esto es fundamental que los niños sean vistos rutinariamente por médicos y que los padres den una descripción completa del cuadro clínico y psicológico de sus hijos.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
1. Rogel, F. Autismo. Veracruz ( www. scielo.unam.mx/pdf/gmm/v141n2/v141n2a9.pdf )
2. Zander, E. Introducción al autismo. AUTISMFORUM. 2004
lunes, 31 de mayo de 2010
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Nosostros como profesionales de la salud tenemos una responsabilidad en el diagnóstico temprano de la enfermedad. Si sospechamos la existencia de los signos característicos del sindrome autista, no dudemos en remitir al especialista a nuestro paciente y realizar el acompañamiento pertienente. Laura Rodríguez Duque
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